viernes, 23 de diciembre de 2016

RAÚL HIDALGO: "Siempre Llevé al Boxeo como una Pasión"


El diario "PUNTAL" publicó la nota de Darío Pablo Palacio al árbitro Raúl Hidalgo, que reproducimos a continuación.

Raúl Hidalgo lleva una vida ligado al boxeo. Tuvo un fugaz paso como púgil, pero lleva más de treinta años ejerciendo el arbitraje. En la continuidad de notas que viene realizando PUNTAL con protagonistas que, de una manera u otra, mantienen sostenidamente una actividad relacionada con el deporte, es el turno de conocer su historia de vida.
- ¿Cuáles fueron sus primeros contactos con el deporte de los puños?
- De muy chiquito, tenía unos cinco años y un tío mío que era asiduo concurrente a Central Argentino me llevaba a ver las peleas.
- ¿Y se calzó los guantes alguna vez?
- Sí, empecé a practicar boxeo amateur allá por los años 70, tenía 16.
- ¿Cómo es que se acercó a un gimnasio?
- Trabajaba con mi papá en el barrio Bimaco y estaba ligado con gente que estaba en el boxeo. Un señor González me llevó al club Liniers. Allí conocí a otro, de apellido Ortega, que entrenaba a "Maravilla" Funes. Ahí empecé efectivamente a entrenarme. Pero daba la casualidad de que yo jugaba al fútbol, lo hacía en Atenas, y a su vez estaba en un equipo del barrio Santa Rosa, se llamaba Aristóbulo del Valle. Así que duró muy poco tiempo mi carrera en el boxeo, ya que a los 18 años ya me dediqué directamente al fútbol y me tiró más que el boxeo. En realidad, a esta última disciplina la había hecho más por gusto que otra cosa.
- Pero no dejó de relacionarse de una manera u otra con el deporte de los puños.
- No, siempre llevé al boxeo como una pasión, como un montón de gente de esta ciudad que vivió la época gloriosa del boxeo argentino, desde la década de los años 50 a la de los años 70.
- ¿Y cuándo surgió la idea de ser árbitro?
- En el año 84 yo trabajaba en una empresa aérea y hacía cursos de capacitación en Buenos Aires todos los años. Eso me permitió ir a la F.A.B. (Federación Argentina de Boxeo) a hacer el curso de árbitro. Luego comencé a interiorizarme del oficio en el campeonato de los barrios, me junté con Armando Moreno y Enrique Pereyra, que ya eran árbitros.
- ¿Recuerda su debut?
- Fue en el año 1984 en La Carlota y desde ese entonces no paré más en la actividad. La pasión arriba del ring me ha llevado a no bajarme más, aunque estoy un poco cansado de los viajes.
- ¿Cuántos años hace que ejerce el oficio de árbitro?
- Llevo 32 años, toda una vida.
- ¿Ha podido trasladar esa pasión que siente por esta disciplina a algún familiar?
- Sí, mi hijo, con 17 años, fue el cronometrista más joven en una pelea por el título del mundo. Fue en la pelea de Alejandra “Locomotora” Olivera en Central Argentino. Una tarea que parece fácil, pero no la es porque hay que conocer muy bien las reglas. Pero hoy por cuestiones de trabajo se ha desvinculado de la actividad.
- ¿Qué es el boxeo hoy para usted?
- Para mí no es un medio de vida. Es una pasión; y el que no lo abraza, no lo entiende. Sé que hay gente que no considera al boxeo como un deporte. Pero es un deporte de contacto, tiene sus reglas y hay que conocerlas para subirse al ring. Dos personas pueden subirse a un cuadrilátero a golpearse, pero no es la esencia del boxeo.
Cuando yo subo al ring y veo a dos novatos les digo que este es un deporte que tiene reglas, que no es una pelea callejera y que la acción del árbitro tiene un papel fundamental para el desarrollo de un combate porque es un arte de golpear y no dejarse golpear. Acá no es cuestión de matar a nadie, que es lo que muchas veces se piensa. Por eso es fundamental la labor del árbitro porque es quien no debe dejar que las acciones pasen a mayores y que alguno de los púgiles sufra una lesión grave. Para ello debe conocer todas las reglas para poder actuar.
- Como árbitro, ¿ha cumplido todos los objetivos que se ha planteado?
- Sí, ya he dirigido peleas por el título argentino y también por el de Mundo Hispano. Cada vez que me subo al ring lo hago con la seriedad del primer día y para mí es lo mismo que sean dos novatos o dos experimentados los que vayan a pelear.
- Le ha tocado arbitrar peleas de mujeres, ¿cómo es el trato en comparación con los hombres?
- Para mí es exactamente lo mismo, si bien el boxeo femenino es muy reciente en comparación con el de los caballeros.
- ¿Hay interesados en nuestra ciudad en arbitrar peleas?
- En el año 2003, a instancias de la Comisión Municipal de Boxeo, yo dicté un curso avalado por la F.A.B. (Federación Argentina de Boxeo) y se recibieron cinco, pero lamentablemente ninguno está ejerciendo. Hoy tengo el acompañamiento de Juan Carlos Bochio, que se recibió de grande y somos los únicos que estamos en actividad.

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